PARALAJE Nº5, BIOPOLÍTICA Y AMENAZA: LA SEGURIDAD SOBRE LA VIDA |
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| A mediados de la década del 70´ Michel Foucault comienza a utilizar el término biopolítica para referirse a una reconfiguración de las mecánicas del poder. Se trataría de un desplazamiento desde un poder que, hasta la segunda mitad del siglo XVIII, se ejercía sobre el territorio, hacia un poder que comienza a trabajar al nivel de la ‘especie humana’: el cuidado recae ahora sobre la población como conjunto de individuos con características vitales comunes y la preocupación primera deja de ser la administración del territorio para sofistificarse y adquirir formas de dispositivos de control de los modos de la vida. ¿Qué implicancias tienen estos modos de control sobre la población? El Estado comienza a regular la vida de los sujetos apelando a sus procesos naturales, vitales. La vida se convierte ahora en aquel bien que se debe administrar y proteger. El quiebre de la lógica del poder sobre el territorio y el surgimiento y despliegue de la lógica del biopoder implican a su vez, una reconsideración de aquello que constituye su amenaza: la seguridad denomina ya no a la eventual invasión de un enemigo externo sino que, por el contrario, la amenaza deviene endémica, enquistada en la comunidad misma. De este modo, se puede comprender por qué hoy se encuentran en una misma escena la preocupación por la delincuencia, por la crisis económica, por el terrorismo, por las catástrofes naturales, por las enfermedades y toda la gama de amenazas cotidianas que oscilan entre la implementación de una política del miedo o del terror y una política de la supervivencia. La biopolítica ha cobrado una inusitada relevancia y ha dejado de ser un concepto restringido al corpus filosófico foucaulteano, ampliándose hasta conformar una tendencia perfectamente identificable dentro de la filosofía política. Autores como Negri, Agamben y Esposito, por mencionar a los más relevantes, han sido responsables de este impulso que ha puesto al biopoder en el centro del debate filosófico actual. No obstante, y a pesar de ser una perspectiva bastante reciente, como problema, la biopolítica atraviesa toda la historia del pensamiento y, en cuanto a este punto, Agamben, por ejemplo, se ha esforzado en demostrar que esto que llaman biopolítica ha estado desde siempre en la tradición del pensamiento occidental, que, en cierto sentido, y visto de manera más radical, toda política ha sido desde siempre bio-política. En este amplio contexto cabe, entonces, la invitación a problematizar la biopolítica y sus campos de análisis y aplicabilidad; a interrogar y desplegar posibles claves interpretativas y a abrir nuevos campos y métodos de análisis que puedan surgir desde allí. Cabe, también, la invitación a indagar acerca de cuáles son los modos de subjetivación que emergen de estas sociedades bajo peligro y amenaza permanente; acerca de cuáles son o pueden ser las consecuencias políticas que se desprenden de la biopolítica; sobre cómo actúa la seguridad sobre los sujetos en tanto que el papel de esta es productivo y represivo al mismo tiempo; analizar cómo los dispositivos del biopoder implementan regímenes de rentabilidad que se benefician del terror, del miedo. |
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| Enviado: 2010-08-03 | Mas... |
PARALAJE N°4, EL TIEMPO: ENTRE URGENCIA E INDECIBILIDAD |
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Traer la teoría a la actualidad y, al revés, traer la actualidad a la teoría, ha sido un itinerario transitado por una buena parte de la filosofía de las últimas décadas. Esta necesidad de “actualización” ha pretendido, a su vez, atender a cierta urgencia que sin embargo no acaba aún por definirse. Considerando lo anterior, podemos pensar en la actualidad como un modo de situarse en el tiempo presente; y, la urgencia, como aquello que apremia a una actualidad determinada precisamente como una falta de tiempo, como una imposición temporal, como una medida que limita el tiempo desde el tiempo, como testimonio o como denuncia que exige premura y que por lo tanto agobia, angustia, incomoda. Advertir una urgencia sería entonces advertir una falta en la actualidad, falta cuya corrección o reparación tendría que hacerse igualmente presente a fuerza de no perder al tiempo como el asunto que esta misma urgencia reclama. ¿Se puede hablar del tiempo como una urgencia para el pensamiento pese a la incontestable abstracción que resulta de su exploración? ¿Es necesario atender a una urgencia del pensamiento para retomar el tiempo como categoría de análisis? ¿La actualidad de toda urgencia, no es ella misma, en tanto situación en el tiempo presente, un problema del tiempo? ¿Es la experiencia humana del tiempo el límite de lo actual? Un ejercicio de reflexión sobre el tiempo intenta ejercer a través de su propio desarrollo, una puesta en cuestión de lo urgente-actual, justificado primeramente en la elección de uno de los grandes temas de la filosofía, quizás uno de los más clásicos. No obstante, no se trata de una arbitrariedad: lo urgente-actual es de suyo un tema temporal. De ahí que el recorrido y la reflexión sobre el tiempo, esto es, sobre la existencia, la memoria, la historia, el movimiento, el infinito, el cosmos, tengan que acusar recibo de la indecibilidad inherente que un tema como el tiempo, ya sea como horizonte o condición, recupera para todo ejercicio teórico.
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| Enviado: 2009-11-16 | Mas... |
INVITACIÓN |
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RONDA DE CONFERENCIAS: "Género y Diferencias Sexuales. Apertura al campo de la filosofía" Jueves 10 de septiembre a las 12:00 horas. EXPONEN Alejandra Castillo/Olga Grau/Cecilia Sánchez LUGAR Instituto de Filosofía-PUCV/ Campus Sausalito, Av. El Bosque 1290, Viña del Mar
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| Enviado: 2009-09-05 | Mas... |
Convocatoria abierta |
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Nos complace hacer la tercera convocatoria para presentar papers y textos especializados en filosofía para el Nº 3 de Revista Paralaje, que será publicado en el mes de octubre de 2009. El Dossier para este próximo número es "¿CRISIS DE LA ESPECULACIÓN?" (leer fundamentación abajo). Las secciones Ensayos, Tesis, Traducciones, Comentarios de Libros y Entrevistas también se encuentran abiertas a la recepción de artículos*. Instamos especialmente a los alumnos tesistas a divulgar sus proyectos, avances o conclusiones de tesis*. La presente convocatoria está dirigida a los estudiantes de postgrado de nuestra casa de estudios así como a académicos y estudiantes de pre y postgrado en filosofía y áreas afines de otras universidades. LOS PLAZOS DE ENVÍO CIERRAN EL 15 DE JULIO DE 2009. Esperando una buena recepción, dejamos la invitación abierta. Atentamente, Equipo Editorial *Ver Políticas de Publicación.
Fundamentación "¿Crisis de la especulación?"
El aparente dominio de la especulación financiera, origen de la actual crisis mundial, ha ido a la par de una predilección por la especulación en el ámbito de la teoría. La filosofía posmoderna, si bien no abusa del término "especulación", ha sido especulativa de pies a cabeza. En un sentido muy preciso: la realidad se pluraliza, se fragmenta, se "posmoderniza"; de ahí que muchos mundos emerjan como posibles. Según Leibniz, quien dice que "la esencia tiende por sí misma a la existencia", todos estos mundos reclaman por hacerse efectivos, por venir a ser. La teoría también se ha pluralizado, justificándose en este hecho, a saber, que de la realidad se puede siempre decir algo más, otra cosa.
La especulación es la supuesta capacidad de visualizar o reflejar -si hacemos caso del latín speculum, espejo- los posibles, esto es, apostar por los múltiples modos en que la realidad podría darse efectivamente. Sin embargo, en el momento en que una crisis como la actual, en donde las especulaciones no encontraron referencia, poniendo en cuestión el sistema referencial -inflación de la moneda, inflación del significante-, cabe necesariamente la pregunta por el estatuto de la especulación. Para la filosofía se trata de lo siguiente: en el paralelo que aquí hacemos ¿no cabría revisar quizás todas las alternativas teóricas y evaluarlas según estén o no en una situación inflacionaria?
En términos históricos, se trata nuevamente de la controversia filosofía versus sofística. Pero habría que radicalizar las preguntas pues, haciendo un poco de justicia con la filosofía contemporánea, ¿no es ella quién ha sostenido que todo sistema referencial, sea cual sea, es aquello que ha de ponerse en entredicho? Cabe pensar entonces que, si hubiera crisis de la especulación podría atribuirse al hecho de que todo sistema representativo, que ya sería especulativo, posee estructuralmente una fisura que provoca, cual placa tectónica, movimientos más o menos devastadores de tiempo en tiempo. Así, sospechar acerca de la veracidad de esta crisis sería sospechar por la perversidad, por ejemplo, del sistema económico cuando sus movimientos remecen todo sistema. Ya no bastaría entonces con crear y hacer aparecer realidades posibles sino que también de maniobrar lo Real, que no es otra cosa que esa fisura.
Sin embargo esto no deja de ser una sospecha que corre el riesgo de ser una especulación más. Se trata, en filosofía, de pensar lo que sucede y lo que con ello le sucede a la filosofía también, abriéndose así un debate sobre la actualidad de la crisis especulativa en el plano financiero en tanto que ésta implica a la especulación teórica. |
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| Enviado: 2009-04-05 | Mas... |
Convocatoria Abierta |
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Tenemos el agrado de hacer la segunda convocatoria para presentar papers y textos especializados en filosofía para el Nº 2 de Revista Paralaje, que será publicado en el mes de marzo de 2009. El Dossier para este próximo número es "RESISTENCIA Y SIMULACRO" (leer fundamentación abajo). Las secciones Ensayos, Tesis, Traducciones, Comentarios de Libros y Entrevistas están abiertas a la recepción de artículos*. Instamos especialmente a los alumnos tesistas a divulgar sus proyectos, avances o conclusiones de tesis*. La presente convocatoria está dirigida a los estudiantes de postgrado de nuestra casa de estudios así como a académicos y estudiantes de pre y postgrado en filosofía y áreas afines de otras universidades. Los plazos de envío cierran el 31 de diciembre de 2008. Esperando una buena recepción, dejamos la invitación abierta. Atentamente, Equipo Editorial *Ver Políticas de Publicación. Fundamentación "Resistencia y Simulacro" A menudo la filosofía se encuentra con conceptos que se niegan a cualquier tipo de apropiación. Conceptos que generan una multiplicidad de sentidos que se contradicen incluso, y que ponen al pensamiento en una encrucijada que lo tensa, a veces hasta la crueldad, cuando éste se opone a cualquier posibilidad de reconciliación. Un nudo de estas características es el que atraviesa al concepto de resistencia. Por un lado, los discursos que pretenden perpetuar el estado actual de cosas, niegan la posibilidad de la resistencia política vinculándola mañosamente al dispositivo marxista que, desde allí, se da por agotado, vencido, fracasado. Por otro, la tarea del mercado busca la aniquilación de las resistencias del deseo, sometiéndolo, manipulándolo, entablando mediante él un nexo directo entre la subjetividad y una interminable gama de productos que se le ofertan. Un proceso de evidente coacción como este se sustenta en una producción infatigable de simulacros que elaboran, a la vez, situaciones ellas mismas simuladas: un supuesto objeto satisface el deseo de un supuesto sujeto, haciendo del mundo y de su experiencia una mera escenificación, un montaje puro, tal como lo viera Jean Baudrillard. No obstante, el psicoanálisis nos enseña que el mismo deseo se resiste a esa figura en tanto una falta acusará recibo en todo acto de satisfacción simulada. En otras palabras, es esa falta la que, en su insistente retorno, se rehúsa a ser tapada, reclamando, a la vez, por lo real, instalando una y otra vez la pregunta por el sujeto. Es precisamente en este lugar donde se renueva una posibilidad para la resistencia política o crítica. Existe también una resistencia propia del simulacro. El orden mundial se resiste a la crítica como se resiste a la falta. Resistencias múltiples que se sustentan en lo que Derrida llamó la monstruosidad, posibilidad de un acontecimiento por-venir que alteraría y, por lo tanto, pervertiría el orden o el estado de cosas. Y es la resistencia a ese acontecimiento de consecuencias insospechadas la que construye al mundo. De ahí un temor que adquiere fuerza y poder en tanto se resiste, empecinadamente, al azar de todo acontecimiento. En otras palabras, hay una resistencia del orden imperante a la que habría que resistir. Un momento en que la resistencia se confunde con el imaginario del deseo y pasa a ser, para ocupar un lenguaje nietzscheano-deleuziano, una fuerza reactiva. En este sentido, pareciera que la resistencia es un conglomerado de fuerzas que surgen una en contra de la otra como puro simulacro, una a partir de la otra, en oposición o complementándose. En tanto hecho insoslayable, queda pensarla entonces no como privilegio de la crítica, pero sí como fuerza posible desde la cual —y desde cierto ángulo— pueda ésta, la crítica, ejercerse. |
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| Enviado: 2008-10-26 | Mas... |
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